Cinco preguntas que conviene responder antes de una migración cloud

Cinco preguntas que conviene responder antes de una migración cloud

Las migraciones a cloud rara vez fracasan del todo. Decepcionan: los mismos sistemas, funcionando en otro sitio y costando más. Ese resultado suele decidirse antes de mover nada, en cómo se planteó la decisión.

1. ¿Qué carga de trabajo, exactamente?

«Migrar al cloud» no es una decisión, es una categoría de decisiones. Cada carga tiene su perfil de coste, su grafo de dependencias y su forma de fallar. Algunas deberían moverse tal cual, otras rediseñarse antes y otras no tienen ningún caso de negocio para moverse.

2. ¿Qué costará cuando esté funcionando?

Modela la factura antes de migrar, no después. La salida de datos, el tráfico entre zonas y los servicios gestionados siempre encendidos son donde suelen fallar las estimaciones, y todos se pueden conocer de antemano si alguien dedica una tarde a mirarlo.

3. ¿Quién lo opera al otro lado?

Una migración cambia el modelo operativo tanto como la infraestructura. Si se espera que el mismo equipo opere el resultado, necesita las competencias de plataforma antes del cambio, no después. Eso es una cuestión de contratación y formación, y tiene un plazo.

4. ¿Cómo es la vuelta atrás?

Para cada carga: ¿cómo se vuelve si la primera semana va mal? A veces la respuesta es que no se puede, y no pasa nada, siempre que sea un riesgo conocido y aceptado y no algo que se descubre el lunes.

5. ¿Qué estás comprando en realidad?

Elasticidad, servicios gestionados, alcance geográfico y un camino más corto a nuevas capacidades son beneficios reales. El «ahorro de costes» por sí solo normalmente no lo es, al menos no con un lift and shift. Ser honesto sobre qué beneficio compras hace mucho más fácil saber después si lo conseguiste.